La Última Cena: Profecía y Cumplimiento

noviembre 6, 2024

La última cena, mencionada en los Evangelios como la Pascua del nuevo pacto o de la nueva alianza, fue un momento clave en la vida de Jesús y en el cumplimiento de importantes profecías del Antiguo Testamento.

Historia de la última cena

Dentro del contexto histórico bíblico, la última cena de Jesús con sus discípulos se realizó la noche en que fue traicionado y entregado por Judas Iscariote.

Según la conversación escrita en los Evangelios, Jesús conocía este hecho de antemano y permitió que sucediera de acuerdo con el cumplimiento de las propias Escrituras:

Mateo 26:19-20 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua. Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.

Y también está escrito:

Mateo 26:55-56 ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

¿Qué se esconde detrás de la última cena?

Analizando las palabras de Jesús, encontramos el motivo por el cual permitió que le arrestaran y el misterio que se esconde detrás de la última cena celebrada unas horas antes.

El objetivo de Jesús al venir a esta tierra

En los Evangelios está escrito.

Marcos 10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Y en el Evangelio de Juan Jesús dijo:

Juan 10:10 Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Según los versículos anteriores, Jesús mismo manifestó que el motivo de su venida a este mundo fue dar su propia vida para rescatar a muchos.

Entonces, ¿qué tiene que ver el dar su vida por los demás con la última cena?

Si observamos la celebración de la Pascua en el Antiguo Testamento, los israelitas sacrificaban un cordero. La sangre de ese cordero servía para limpiar los pecados de todo el pueblo de Israel.

Todo este proceso era una profecía cumplida por Jesús en la última cena, es decir en la Pascua del nuevo pacto o nueva alianza:

Jesús tenía que ser sacrificado como el cordero de la Pascua para limpiar, mediante su sangre, todos los pecados de la humanidad.

Por eso, Juan el Bautista, pronunció las siguientes palabras al ver a Jesús:

Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

En la época del Antiguo Testamento, todos los israelitas que participaban de la sangre del cordero eran limpiados de sus pecados, y en la época del Nuevo Testamento, aquellos que participan en la sangre de Jesús en el día de la Pascua (última cena), también son limpiados de sus pecados.

Mateo 26:26-28 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Por eso, a partir de ese momento, Jesús enseñó, a través de la última cena, que ya no había que celebrar la Pascua con sangre de corderos, sino con el pan y el vino que representan la carne y la sangre de Jesús, el Cordero espiritual que fue sacrificado.

Pero aquellos judíos que no creyeron en Jesús como el Mesías, siguieron celebrando la Pascua sacrificando el cordero físico sin comprender que la época cambió y que el nuevo pacto ya se había establecido a través de la última cena:

Jeremías 31:31, 33 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. […] Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

Y en el Evangelio de Matero está escrito:

Mateo 26:28 Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto.

¿Cuándo es el día de la última cena?

Según las Escrituras, la última cena o la Pascua se realiza el 14 del primer mes al atardecer. Este calendario no corresponde al solar que actualmente utilizamos, sino que se trata del calendario sagrado que aparece en la Biblia. El primer mes del calendario sagrado se llama nisán.

Levítico 23:5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.

En nuestro calendario actual, la última cena o Pascua corresponde aproximadamente entre marzo y abril, pero no debemos confundirla con la Semana Santa, ya que son conceptos totalmente diferentes.

Jesús mismo celebró la última cena el día 14 de nisán, porque, en realidad, estaba celebrando la Pascua.

Mateo 26:17, 19 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? […] Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

La celebración de la Pascua del antiguo pacto se realizaba con un cordero físico, pero Jesús estableció una nueva forma de celebración mediante el pan y el vino cumpliendo la profecía de Jeremías, capítulo 31.

¿Por qué hoy día no se celebra la última cena en el día en que Jesús indicó?

La celebración original y bíblica de la última cena o Pascua del nuevo pacto, tal y como Jesús la guardó, fue abolida en el Concilio de Nicea del año 325 d. C.

En ese concilio se estableció, por el mandato del emperador Constantino, que la última cena o Pascua no debía celebrarse el 14 del primer mes sino el domingo siguiente al plenilunio del equinoccio de primavera. Es lo que se conoce a día de hoy como Pascua de Resurrección o Semana Santa.

De esta forma el día original bíblico que Jesús celebró desapareció.

¿Se puede celebrar la última cena comiendo pan y vino en cualquier día?

Si observamos los Evangelios, vemos que Jesús comía pan y bebía vino de forma regular, pero fue únicamente en la celebración de la Pascua (última cena) cuando dijo que ese pan y ese vino representaban su carne y su sangre.

Lucas 22:19-20 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama

Si nos fijamos en el Evangelio de Lucas, Jesús estaba deseando que llegara el día de la Pascua:

Lucas 22:14-15 Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!

Jesús estaba ansioso por celebrar la Pascua en su día y en su hora porque es el día en que consolidó el nuevo pacto establecido con su propia sangre permitiendo el perdón de pecados y la vida eterna.

Mateo 26:28 Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados

En el Evangelio de Juan está escrito:

Juan 6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Muchos cristianos piensan que en cualquier momento donde se coma el pan y el vino creyendo que es la carne y la sangre de Jesús llega a ser la última cena o la celebración de la Pascua, pero eso es un gran malentendido.

El único pan y vino que Jesús mencionó como representación de su carne y sangre son aquellos que se utilizan para celebrar la fiesta solemne de la Pascua, el día 14 del primer mes, al atardecer (Levítico 23:5), tal y como Jesús nos mostró en la última cena.

Si leemos al mismo apóstol Pablo que difundió el evangelio décadas después de la resurrección de Jesús, comprendemos que la iglesia primitiva celebraba la fiesta de la Pascua en su día y su hora siguiendo el ejemplo de Jesús:

1 Corintios 5:7-8 Nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta […]

Restauración de la Última Cena

Después de la abolición de la fecha original de la Pascua en el Concilio de Nicea, nadie pudo celebrar la fiesta solemne tal y como Jesús enseñó.

Las iglesias cristianas que surgieron después de la reforma protestante comen un pan y beben un vino según su propia interpretación, en el día y la hora que ellos mismos han establecido.

Según varias profecías de la Biblia, la Pascua debe restaurarse en algún momento de la historia para que toda la humanidad pueda participar en el nuevo pacto que Jesús estableció por medio de la última cena.

Esta profecía se cumplió en el mismo año de la restauración del estado de Israel, en 1948, cuando Ahnsahnghong la recuperó, después de estar desaparecida durante unos 1600 años, estableciendo así el núcleo de la Iglesia de Dios y del cristianismo, que es la Pascua del nuevo pacto.

De esta forma, a lo largo de los últimos años, la celebración de la Pascua ha ido extendiéndose a nivel mundial hasta establecerse en más de 175 países, donde millones de personas esperan el día y la hora para comer el pan y beber el vino establecido por Jesús en la última cena.

No debemos dejar pasar la oportunidad de conmemorar esta fiesta solemne de forma anual en el lugar y tiempo indicado siguiendo el ejemplo de Jesús a través de los Evangelios.

Para más información sobre la celebración de la última cena, ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico que se muestra abajo.

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